![]() |
| Julio Perelló |
La Romana, Rep. Dominicana.-EL CARTEL DE LOS SAPOS (dos versiones), LA REINA DEL SUR, SIN TETAS NO HAY PARAISO, son algunos de los nombres con las cuales se han titulado a una serie de telenovelas que se han sido exhibidas en la pantalla chica de los canales de televisión nacional, sin lugar a dudas con grandes éxitos.
Lo importante no es el éxito con que se hayan exhibido o se exhiba, sino lo funesto del mensaje que se lleva a la población dominicana en torno a la tématica del argumento.
Explico..De un tiempo a esta parte y con el mayor de los desparpajos se proyectan en el país diversas telenovelas en canales nacionales, que obviamente forma parte de los denominados acuerdos comerciales con medios de comunicación del exterior, porque en ello envuelve la explotación de los denominados¨ratings de popularidad¨. Esas telenovelas tienen un argumento en comun-el narcotráfico, el sórdido mundo de las ventas y consumo de las drogas, amén de las diferentes proyecciones del delito.
Ya la dirección de los canales de televisión han entendido que pasar telenovelas- como se hacía anteriormente-donde el romance era el punto neurálgico o la continuidad de argumentos insensatos, que en modo alguno distraían a los televidentes, ya no causan los efectos que puedan validar sus intereses. Ahora la tématica es EL NARCOTRÁFICO.
Pero este repentino cambio, vá atado a la doble moral. Pues mientras dicen estar en contra del narcotráfico, la violencia, el crimen, la delincuencia en sentido general, entonces, dueños y directores de esos canales de televisión unen sus esfuerzos en hacer todo lo contrario que predican de forma pública.
El narcotráfico en las telenovelas a ellos les genera popularidad y eso a su vez les trae más acercamientos publicitarios. Dinero, más dinero en detrimento de la sociedad y en favor de sus bolsillos.
Se perdió el espacio de la reunión de la familia para disfrutar el romance telenovelesco, la tématica insulsa que concitaba que las lágrimas brotaran ante la sensibilidad de un televidente en la fuerza interpretativa del actor. Se perdió el romance, se cambió por el narcotráfico.


0 Comments:
Publicar un comentario