Por: Alex Dominguez
Correo: alexdminguez@gmail.com
■.-Paso importante del legislador al crear esta ley. Durante años, una parte importante de la ciudadanía percibió la Administración Publica como un aparato distante, lento y, en ocasiones, indiferente ante las necesidades de la gente. Ir a una oficina publica podía significar trabas, retrasos, maltrato, silencio administrativo o decisiones sin explicación. Precisamente para transformar esa realidad surge la Ley 107-13 sobre los Derechos de las Personas en sus Relaciones con la Administración Publica y de Procedimiento Administrativo, una norma que no solo organiza expedientes: redefine la relación entre el Estado y las personas.
1. El objeto de la ley: el ciudadano en el centro
La Ley 107-13 es clara desde su punto de partida: su objeto es regular los derechos y deberes de las personas en sus relaciones con la Administracion Publica, los principios que sustentan esas relaciones y las normas de procedimiento administrativo que rigen la actividad administrativa. En lenguaje sencillo, el ciudadano deja de ser espectador frente al poder administrativo y pasa a convertirse en el centro de la actuacion publica.
2. Principios que obligan: no son adornos, son reglas de conducta
La ley descansa en un modelo de Administracion sometida plenamente a la juridicidad. Eso implica que ninguna institución puede actuar por capricho, arbitrariedad o conveniencia. La actuación administrativa debe ser objetiva, razonable y transparente. Entre los principios que deben guiar a toda entidad pública se destacan la juridicidad, la igualdad de trato, la eficacia, la celeridad, la transparencia, la buena fe y el debido proceso.
Estos principios producen consecuencias prácticas. La celeridad exige tramites sin retrasos injustificados y en plazos razonables. La motivación obliga a explicar las razones legales y tecnicas de cada decision. Y el debido proceso garantiza que nadie sea afectado por una decision administrativa sin tener oportunidad real de ser escuchado y defenderse.
3. El derecho a una buena administracion
Uno de los aportes más humanos de la Ley 107-13 es reconocer el derecho de las personas a una buena Administración Publica. Esto incluye, entre otros elementos, recibir respuestas oportunas, conocer el estado de los expedientes, ser escuchados antes de una decision que afecte derechos, recibir trato digno y que las decisiones administrativas sean razonables y debidamente motivadas.
Dicho de otra forma, la Administración ya no puede esconderse detrás del silencio, la burocracia o la improvisación. El servicio publico se mide por la calidad de la respuesta y por el respeto a la dignidad humana.
4. Impacto directo en los gobiernos locales
La importancia de esta ley alcanza de manera directa a los gobiernos locales. Ayuntamientos y juntas de distritos municipales, como parte de la Administración Publica, están sometidos a la Ley 107-13. Esto significa que cuando un ciudadano solicita una certificacion, presenta un recurso, reclama un derecho, pide acceso a informacion o exige una respuesta municipal, la administracion local tiene el deber de tramitar y decidir conforme a las reglas del procedimiento administrativo.
No se trata solo de formalidades. Se trata de garantizar que la puerta del ayuntamiento no sea una barrera, sino un canal de servicio. La ley incluso impone deberes concretos a los servidores publicos: trato cortes, orientacion correcta, facilitacion de solicitudes y respuestas eficaces.
5. Seguridad juridica y control del abuso administrativo
Otro aspecto trascendental es el fortalecimiento de la seguridad juridica. La Administracion Publica no puede variar criterios de forma arbitraria, ni actuar fuera de la ley, ni imponer cargas injustificadas. Cada actuacion debe estar debidamente fundamentada. A la vez, la Ley 107-13 reconoce el derecho de las personas a recurrir decisiones y acudir a la jurisdiccion contencioso-administrativa cuando entiendan lesionados sus derechos.
Cierre municipalista
La Ley 107-13 marca un antes y un despues: ya no se trata de una Administracion que manda y un ciudadano que obedece en silencio. Se trata de una Administracion obligada a servir, explicar, respetar y actuar dentro de los limites de la ley. Y en el nivel local, donde el Estado se hace cercano, esa obligacion se vuelve todavia mas visible.
Como cada lunes: desaprender para aprender. Porque el poder publico no existe para humillar a la gente; existe para garantizar derechos, resolver problemas y servir al interes general.

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